Vangelis falleció el 17 de mayo de 2022. Este es mi particular homenaje a un músico que me ha acompañado gran parte de mi vida.

El miércoles 18 de mayo de 2022, el ingeniero de sonido Philippe Colonna, publica un video en su perfil de Facebook. Aparecen unas manos tocando el teclado de un sintetizador, dedos gruesos que interpretan una pieza improvisada con un sonido que simula un coro de voces. Unas manos, y una manera de tocar inconfundibles, se trata de Evángelos Odysséas Papathanassíou (VANGELIS) en una de sus inmersiones creativas.
Philippe Colonna trabaja con Vangelis desde hace más de 30 años.
Ese vídeo, sin ningún texto que lo acompañe, nos desconcierta a muchos, y es Philippe, al día siguiente quien nos da la fatal noticia: Vangelis ha muerto, al parecer unas horas antes de la publicación de ese post.
Ese minuto escaso que dura la grabación capta la esencia del artista, un músico que rompió toda barrera que le impidiera plasmar lo que sentía en ese momento. Eso lo hizo creando su propio sistema, un método de interpretación y grabación único e indescifrable, una maraña de teclados, cables, códigos y pedales diseñado para transmitir de una forma directa y única un sinfín de sensaciones.

Esa manera de componer ha conectado directamente con muchas personas en todos los rincones del planeta.

Ahora, cuando se hacen eco de su muerte, todos los medios mencionan sus grandes éxitos: Chariots of Fire, Blade Runner o 1492 The Conquest of Paradise, cada una de esas obras ya son auténticos himnos contemporáneos, pero su obra es tan inmensa que habría que dedicarle un amplio artículo a cada trabajo suyo.

Recuerdo el primer disco que escuché de Vangelis, fue L´Apocalypse des Animaux, yo tenía unos 11-12 años, y lo que escuchaba ahí no se parecía en nada a lo que conocía. Parecía un sonido creado por el propio Universo, cada nota evolucionaba como un ser vivo, lleno de matices. El tema La Creación del Mundo transmite la fuerza de los elementos en plena construcción de un nuevo planeta lleno de vida.
En cualquier momento de la grabación percibimos sonidos encajados de una manera sutil, que aportan riqueza a la pieza. No parecía que un ser humano estuviera creando ese espectro sonoro, y esas melodías que te atrapan desde el primer instante.

Eso es lo que ha hecho incomparable e inimitable el sonido de Vangelis. Podemos escuchar a otros artistas tocar los mismos instrumentos, como por ejemplo su ya legendario Yamaha CS80, pero la manera en que trabajaba cada nota era inconfundible.
Desde ese momento exploré su música y llegué a un disco difícil y lleno de contrastes: Heaven and Hell, que como su propio nombre indica, nos lleva por senderos sonoros angelicales, para luego trasladarnos al mismísimo infierno no sin antes regalarnos uno de los temas utilizados en la serie Cosmos de Carl Sagan, y la primera colaboración con el cantante de Yes, Jon Anderson en una arrebatadora canción llamada So Long Ago So Clear.

Vangelis exploró y creó su propio mundo sonoro, desde sus inicios en su Grecia natal con The Forminx o la legendaria banda de rock progresivo Aphrodite’s Child, pasando por sus decenas de discos en solitario desde Earth, Sex Power o la obra maestra 666.

Fueron grandes sus trabajos electrónicos de los años 70 como Spiral o Albedo 0,39, el fascinante China, llenos de fuerza, energía y vitalidad, sin olvidar Ignacio, banda sonora de ¿No oyes los perros ladrar? y el inclasificable Beaubourg, así como sus bandas sonoras para los documentales de Frederick Rossif como Opera Sauvage, La Fiesta salvaje, y la anteriormente mencionadaL´Apocalypse des Animaux.

Fueron amplias sus colaboraciones y discos publicados con cantantes como Milva, Demis Roussos, Irene Papas, o la mismísima Montserrat Caballé. Destacando sus discos en colaboración con Jon Anderson, amigo desde que Vangelis casi se une a Yes, la legendaria banda de rock sinfónico. Esta prolífica unión dio sus frutos en varios discos memorables: Short Stories, The Friends of Mr. Cairo, Private Collection, Page of Life y dos recopilatorios.


El salto a la fama con el Oscar por Chariots of Fire, no influyó en su camino, siempre ajeno a la fama y el espectáculo. De hecho poco ha trascendido de su vida privada y se le conocen pocas entrevistas y apariciones en directo.
Para Blade Runner creó un fascinante ambiente sonoro, en el que incluyó una pieza del genial e histriónico disco See You Later,  Memories of Green le viene al dedo al ambiente melancólico de la película.
La maravillosa obra Soil Festivities es toda una oda a la naturaleza con fantásticas improvisaciones electroacústicas. Otro descenso a los infiernos fue Mask, una inmensa sinfonía electrónica coral.
DirectThe City son discos que definen perfectamente su estilo directo de composición, interpretación y grabación.
En 1992 nos vuelve a crear otro himno con 1492, The Conquest of Paradise, una poderosa obra que ya pertenece a la banda sonora de nuestra vida.
Esa misma década de los 90 aparecen discos como Oceanic o Voices que se dejaron llevar por la corriente new age en los 90. Vuelve a repetir experimentos electroacústicos con Invisible Connections, publicado en la Deutsche Grammophon, para terminar esos años con otra obra maestra como El Greco, donde a lo largo de 10 sublimes movimientos pone música a las obras de ese pintor. NO confundir con la banda sonora que compuso despues para la película del mismo título.

Memorables son sus composiciones para los largometrajes Lunas de Hiel, Missing, Francesco, The Bounty, Antárctica, The Plague, El Greco o el más reciente Alexander. Bandas sonoras, algunas que no se han llegado a publicar de forma oficial.

No olvidar su conexión con las agencias espaciales NASA y ESA con obras como Mythodea, y las más recientes Rosetta y Juno to Jupiter, un disco que se hizo rogar debido a la pandemia del Covid-19 y que es el último disco publicado por el músico en vida.
A toda su obra oficial hay que sumar decenas de composiciones para teatro, danza, documentales que tampoco se han publicado oficialmente, y de los que es posible que tengamos noticias tras la muerte del artista.
Vangelis murió con 79 años, lleno de vida, creatividad, en total plenitud artística y con múltiples proyectos en marcha, como su próximo trabajo, un Réquiem, junto a la soprano Angela Gheorghiu, que participó en uno de sus escasos conciertos, en Qátar, y en su último disco Juno To Jupiter. Desconozco si ese Réquiem estaba ya en proceso de grabación.
Es muy amplia su carrera, muy variada en estilos y modos, pero siempre con ese toque único y personal e inconfundible.


Hemos perdido a uno de los grandes, Vangelis ha tocado el alma de mucha gente, transcendiendo de la propia música. Su pérdida ha sido un varapalo emocional, hemos relacionado su música con tantos recuerdos de nuestra vida, hemos soñado, imaginado, emocionado, hemos viajado por el Cosmos, hemos incluido su música en muchos momentos, momentos que no se perderán como lágrimas en la lluvia…

Fotos: Archivo fotográfico de Elsewhere.

Texto: Lui G. Marín.

Lui G. Marín
Fotógrafo malagueño y diseñador gráfico. Creador de contenido, explorador de lugares y colores.
http://www.luimalaga.com